Para no hacer muy largo el relato, la protagonista hoy tiene 21 años y puede decirse que es casi una estrella en la escena. Tiene facilidad para el baile y aprendió a desarrollar hábitos de vida que la hacen útil; y como si fuera poco, es la mayor alegría de sus padres y un ente importante de su comunidad. Cuando se trata de actividades culturales, ella es la primera.
Gracias al empeño de muchas personas que dedican tiempo y ciencia a la atención de niños con necesidades educativas especiales, la historia de mi vecinita cambió de rumbo, como la de muchos otros infantes y la de tantas otras familias que poseen algún miembro con discapacidad.
El simple hecho de un solo caso que exhiba tales avances sería razonable por la que hay que festejar todos los días con ribetes de arcoiris; la materialización del Sistema de Educación Especial cubano es como un regalo sin par, y un ejemplo para el mundo.
Este 4 de febrero se celebra en toda Cuba el aniversario 48 de constituido, por la que varias actividades se realizan protagonizadas por los propios niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales, agrupados en los diferentes centros escolares de esa enseñanza en el país.
En el extremo oriental, Guantánamo, tuvo lugar una gala político cultural, un hermoso espectáculo que mostró la diversidad de habilidades adquiridas por los educandos en las manifestaciones de canto, teatro y baile.
Un día como hoy pero del año 1962, el Comandante en Jefe Fidel Castro fundaba una de las más generosas muestras de equidad y solidaridad humana que construyó la Revolución Cubana para quienes siempre fueron privados de sus derechos, durante los gobiernos de turno de la Neocolonia. Desde entonces, una red de escuelas especializadas se levantó a lo largo y ancho de todo el archipiélago cubano, dirigida a corregir o compensar las afectaciones que presentan esos menores y a orientar y capacitar sus familias.
El Sistema de Educación Especial agrupa a más de 430 instituciones, 23 de su tipo en Guantánamo, entre las que están escuelas y salones especiales para la atención a escolares con discapacidades auditivas, visuales, intelectuales, alteraciones en la comunicación y la conducta. A eso se suman aulas hospitalarias y el sistema de atención psicopedagógica ambulatoria para los que sus limitaciones le impiden llegar hasta los centros educacionales.
Para quienes con su amor y entrega sin límites hacen realidad el sueño de lo imposible, llegue las más sinceras felicitaciones de su pueblo, como justo reconocimiento a su constancia y excelsas cualidades humanas. Contra las barreras de la discapacidad se impone el amor, sin lugar a dudas, el fruto más plausible de los hombres y mujeres que trabajan hoy en la Educación Especial en Cuba.













