En el año 1984, la población de este territorio había derrochado esfuerzos productivos y de servicios con ese objetivo, y el 1985 lo iniciaron a toda marcha, lo que permitió en el primer semestre, alcanzar notables resultados: sobrecumplieron el plan económico en el 7 por ciento, y la producción en el 13; la productividad se elevó en el 9,7 por ciento.
A pesar de la intensa sequía que afectaba los cultivos, y de que este territorio está ocupado por montañas en el 73 por ciento del total de su extensión, los campesinos mostraban éxitos en la producción de cacao, café, coco, viandas y hortalizas, y se habían convertido en una potencia forestal. La meta para 1985 era plantar 21 millones de árboles maderables y frutales.
Resaltaba además la producción de sal: unas 234 mil toneladas, así como la creación de puestos de trabajo hasta un total de 104 mil, de ellos el 37 por ciento eran mujeres, que además constituían el 54 por ciento de la fuerza técnica del territorio.
En los meses restantes hasta el acto nacional, y con la ayuda de otras provincias del país, los guantanameros construyeron 190 obras con un valor aproximado de 30 millones de pesos, y entre ellas sobresalen el hospital Dr. Agostinho Neto, con más de 800 camas y atención médica en 25 especialidades clínico-quirúrgicas.
Se edificaron además el hotel Guantánamo, un edificio de 18 plantas, centenares de viviendas, escuelas, industrias y la Facultad de Ciencias Médicas, en la que a partir de entonces se gradúan los médicos y especialistas guantanameros; logros que hicieron posible la conquista de la sede del acto central nacional, a celebrarse en la región más oriental de Cuba.













