Guantánamo.- El pueblo cubano continúa indignado ante la hipócrita conducta del Gobierno de los Estados Unidos de incluir a La Mayor de las Antillas en una lista de países que patrocinan el terrorismo, cuando sucede todo lo contrario, y Cuba es ejemplo de internacionalismo, avalado por las misiones médicas y de educación en numerosos países.
Absurda acusación contra Cuba
Arbitraria, inmoral, no hay calificativos para la nueva maniobra de la Casa Blanca por tratar de manchar la imagen de la Revolución cubana ante el mundo, que cada día gana más prestigio pese al brutal bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene la mayor potencia del planeta contra un pequeño país del tercer mundo.
De ahí que en cada centro de trabajo, estudio, desde el surco hasta las fábricas, los trabajadores dignos de este pueblo apoyan la Declaración que hiciera el Ministerio de Relaciones Exteriores ante la infamia que comete el gobierno norteamericano.
En las concentraciones los obreros, estudiantes, descartan las verdaderas intenciones de ese ultraje, pues en el propio territorio norteamericano donde dan abrigo y protección a connotados terroristas, como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, autores confesos de la voladura de un avión de cubana en Barbados.
De igual manera los pronunciamientos de apoyo a la Declaración y de condena a la infamia de incluir a Cuba en un listado de países que auspician el terrorismo, están centrados en la necesidad de poner en libertad a los Cinco Héroes cubanos, presos injustamente en cárceles norteamericanas por luchar, precisamente, contra el terrorismo.
Entonces, ¿Hasta cuándo perdurará la doble moral y la conducta hipócrita del Gobierno de los Estados contra Cuba? ¿Acaso la condición de potencia económica le da atributos para chantajear impunemente a pequeños países como Cuba, que comparte lo que tiene con naciones que lo necesitan?
Las razones del pueblo cubano son suficientes para continuar la batalla por mantener la independencia y las conquistas sociales alcanzadas en 51 años de Revolución. Cuba exporta salud y educación a más de 60 países, lo cual refleja su verdadera vocación internacionalista, llena de altruismo.













