La Alianza Bolivariana para los pueblos de América(ALBA), cumple cinco años de fructífero andar sobre la base del respeto a las diferencias, y una integración asentada en la solidaridad.
La propuesta del ALBA, la formuló por primera vez el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, en el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita, el 11 y 12 diciembre de 2001.
A esta alternativa, surgida para hacer frente al ALCA, la integran Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Honduras, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, y Ecuador, creciendo así una familia que hace realidad los sueños de Bolívar y Martí.
Con ella, una nueva luz llega a los pueblos que durante años vivieron sumidos en el olvido y la exclusión social. Hoy el ALBA propicia más de 100 proyectos en varios países con estricto apego a la solidaridad más amplia entre los pueblos.
Al tiempo que resalta el profundo significado que en medio de la grave crisis económica y social mundial, la Alianza se decida crear para el 1ro de enero del 2010 una moneda común denominada SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional), lo cual constituirá otra forma de surcar los desafíos que impone la actual crisis global.
En este lustro, destaca además, entre los acuerdos comerciales bilaterales y los programas en realización la expansión del comercio petrolero y la red de energía; la ejecución de proyectos de transporte e infraestructura; creación de un Banco y Moneda única; así como el estimulo a las inversiones y créditos financieros entre los países que integran dicho acuerdo.
A ello se suman también, el del desarrollo endógeno y sustentable en la industria básica y ligera; planes de Educación Ambiental y protección de recursos naturales; soberanía alimentaria y reforma agraria para el mayor aprovechamiento de las tierras y la agricultura, así como el impulso del desarrollo educativo y de salud, entre otros.
Para lograr la independencia energética de América Latina, se han creado empresas de petróleo, como Petroandina, Petrocaribe y Petrosur, con facilidades de pago, y el llamado Gran Gasoducto del Sur, con la incorporación de Venezuela, Argentina, Brasil y Bolivia.
Asimismo, resaltan los referidos a la cooperación energética firmados a través de Petrocaribe por Venezuela con varias naciones caribeñas y otras latinoamericanas, con precios y condiciones de pago preferenciales, lo cual constituye una expresión fehaciente de solidaridad y cooperación mutua.
Los conceptos elaborados por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, sobre la Revolución Energética, marchan en la región con la instalación de grupos electrógenos y la sustitución de millones de bombillos incandescentes por ahorradores, a fin de disminuir el consumo de combustible.
Incontables son los ejemplos que avalan los sueños hechos realidad mediante el ALBA, espacio de encuentro de los pueblos y gobiernos que entienden que la América Latina Caribeña conforma una Gran Nación, y que nuestros países deben unirse para enfrentar conjuntamente los desafíos del presente y del futuro signado por la prepotencia del imperialismo yanqui.
El establecimiento de empresas grannacionales, el Banco del ALBA y otros proyectos de integración política, económica y social, son algunos de los puntos que estarán presentes en la próxima cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América, prevista en La Habana, Cuba, el 14 y 15 de diciembre de 2009.




