Guantánamo.- Santiago Savigne Betancourt, metodólogo de la Dirección Provincial de Deportes en esta provincia, regresó de la República Bolivariana de Venezuela, donde se desempeñó como colaborador entre noviembre de 2006 y el 25 de marzo de 2009.
No es la primera misión internacionalista la de este guantanamero, que nació en Songo-La Maya, hace 55 años. Entonces, debido a la vigente división político-administrativa del país, el hoy municipio de la provincia de Santiago de Cuba pertenecía a la antigua región de Guantánamo.
“Por eso me siento santiaguero y de este primera trinchera antiimperialista al mismo tiempo”, subraya el entrevistado, para el cual son sus conciudadanos también los venezolanos con los que ahora departió en Zulia, Carabobo y en Caracas, y los combatientes y población de Malanje, Negage, Karmona y Luanda.
Junto a estos últimos compartió las vicisitudes de la trinchera, en 1976, cuando la contrarrevolucionaria organización UNITA, en contubernio con los sudafricanos apoyados por Estados Unidos, intentó quebrar la naciente República, recién independizada del colonialismo portugués.
“Ambas misiones constituyeron un orgullo para mí, pero en la última tuve más roce con el pueblo. No es lo mismo cumplir con la Patria como combatiente, que como colaborador, o como estudiante”, precisa en referencia a su estancia en la Escuela Superior del KOMSOMOL (Juventud Comunista), en la Unión Soviética, durante 1983.
De que su contacto con el pueblo bolivariano fue osmótico, dan fe las visitas que efectuó a 21 de los 24 estados del país suramericano, en el cual fue testigo de las elecciones presidenciales del tres de diciembre de 2006, de los referendos para la Reforma Constitucional (dos de diciembre del año subsiguiente) y la enmienda de la Ley de Leyes (15 de febrero del 2009), además, de las elecciones regionales del 26 de noviembre del 2008.
En esa ubicuidad tuvo mucho que ver su función al frente del Proyecto Barrio Adentro Deportivo 2, el cual consistió en la creación de módulos techados, para la práctica de deportes con pelota y de combate: baloncesto, balonmano, voleibol, judo, kárate y tae kwando, entre otros.
A esas canchas -explica-, se les anexa un dormitorio, y en ellas impartirán clases profesores cubanos a escolares venezolanos. Su objetivo es parecido al de las pre EIDE (Escuelas de Iniciación Deportiva) que surgieron en un momento determinado en Cuba, con el fin de: encauzar talentos desde edades tempranas.
Esa responsabilidad la ejerció desde Caracas, pero en Carabobo se desempeñó como directivo de la Operación Puerto (envío de efectos personales de los colaboradores, hacia la Patria), y jefe de área de salud comunitaria en Maracaibo, estado de Zulia, a más de ocho horas de camino de la capital, donde se yergue la estatua de Bolívar que el Apóstol de la Independencia cubana, José Martí, visitó antes de sacudirse el polvo del camino y preguntar donde se comía y se dormía.
Por su parte, el entrevistado tuvo la oportunidad de rendir tributo al monumento al Fundador del Partido Revolucionario, erigido por los venezolanos en Puerto Cabello, la primera ciudad que lo acogió a su arribo a ese país en 1861.













