La Corte del Distrito Sur de la Florida impuso nuevamente una injusta sentencia a Antonio Guerrero, al condenarlo a 21 años y 10 por prevenir a su país de actos terroristas.
Tony ya había sido condenado por ese mismo tribunal a cadena perpetua más 10 años de prisión, sentencia considerada excesiva, contraria a las normas legales vigentes y declarada nula por la Corte de Apelaciones del XI Circuito de Atlanta.
Este órgano estableció que el acusado no había tenido ni transmitido información sobre la seguridad nacional de EE.UU.
El sitio digital antiterroristas.cu precisa que el patriota cubano ha permanecido encarcelado desde hace más de 11 años en la prisión de Florence, Colorado, una de las más rigurosas del mundo, calificada como "el Alcatraz de las Rocosas" o "la tumba en vida", donde los condenados pasan la mayor parte del día en confinamiento solitario.
La nueva sentencia es resultado de la solidaridad internacional y del tenaz esfuerzo de su abogado defensor, Leonard Weinglass, y aunque no es tan absurdamente exagerada como la anterior, también resulta injusta.
El sitio digital llama, por tanto, a intensificar la lucha por la libertad inmediata e incondicional de Tony y sus cuatro hermanos de causa: Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, conocidos como Los Cinco en las campañas solidarias por su excarcelación.
La resentencia de hoy es una prueba más, de las tantas que confirman la absoluta arbitrariedad del proceso seguido contra quienes están encarcelados en EE.UU. exclusivamente por luchar contra el terrorismo anticubano promovido por las autoridades norteamericanas, remarca antiterroristas.cu.
Añade que la irracional desmesura de las penas impuestas era uno de los aspectos reclamados por la defensa respecto al cual fue posible alcanzar un logro parcial, limitado y contradictorio.
La Corte de Apelaciones en Atlanta, que ratificó en 2008 los injustos veredictos de culpabilidad de Los Cinco, había anulado las sentencias de Antonio, Ramón y Fernando y dispuso fuesen nuevamente sentenciados.
Como expresión de la extraña manera de hacer justicia en EE.UU., la Corte de Apelaciones reconoció que igualmente correspondía actuar respecto a Gerardo Hernández Nordelo, pero en vez de ordenarlo, decidió ratificar la bárbara condena que pesa sobre él, de dos cadenas perpetuas más 15 años de encarcelamiento.
También privó de resentencia a René González, sobre quien pesa una condena de 15 años de prisión.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René son inocentes y nunca debieron ser privados de libertad. Cada día que ellos permanezcan en prisión será vergonzosa confirmación de la complicidad de la Administración norteamericana con el terrorismo, puntualiza antiterroristas.cu.













