Cientos de guantanameros, habitantes de la provincia más oriental de Cuba, donde se encuentra enclavada la ilegalmente usurpada Base Naval yanqui en Caimanera, recibieron con agrado la noticia transmitida por la Televisión Nacional.
Otras fuentes confiables revelaron que el Presidente venezolano Hugo Chávez expresó en una declaración formulada durante un acto en una escuela de Caracas, haber conversado telefónicamente con Zelaya quien se encuentra en la sede de la ONU en la capital hondureña.
El mandatario bolivariano admitió su grata sorpresa al saber a Mel en su tierra y exigió a los golpistas el respeto a su seguridad y dignidad y la devolución del poder.
Expuso además que Zelaya viajó durante dos días por caminos a través de montañas, a riesgo de su vida hasta entrar al país centroamericano.
La misma información ha sido confirmada por directivos cercanos al Presidente Constitucional de Honduras, quienes ratificaron la bienvenida que le dará su pueblo, para lo cual miles de personas se aproximan a la sede del organismo internacional.
La resistencia será pacífica, aseguraron, pero activa, intransigente, como hasta ahora en los 18 departamentos del país.
Aún con estas informaciones confirmadas los detractores de Zelaya siguen negando que él ya esté en Honduras. ¿Hasta dónde piensan seguir con las mentiras? !Que nuevo bochorno para el Departamento de Estado de Estados Unidos, para sus representantes en el país centroamericano y para los Michelettis, que ahora deben demostrar su verdadero valor cuando el pueblo y sus instituciones jurídicas decidan ajustarles cuentas!
Son 86 jornadas de abusos, ofensas, de violaciones de los más elementales derechos humanos de los hondureños por parte de una minoritaria oligarquía usurpadora apoyada por militares y otras fuerzas traidoras a la mayoría oprimida, A los poderosos les resultó más conveniente contravenir el orden constitucional que el pueblo mismo ya venía en camino de decidir, que enfrentarse a elecciones legítimas.
El Héroe Nacional cubano José Martí expresó que una verdad dentro de una cueva, puede más que el ejército más poderoso, y que trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras.
Sean cuales sean a partir de ahora los acontecimientos, la victoria de la intransigencia popular en Honduras es una realidad y su pueblo ya está decidido a continuar su rumbo democrático, a luchar por su destino, y echar por tierra los años de ignominia vividos bajo los regímenes fascistas que ayer lo sojuzgaron.











