No por casualidad desde el mismo 24 de junio, fecha en que Juanes comenzó a madurar el proyecto en Cuba, ya se le consideraba como histórico y es que la paz y el amor fueron razones más que suficientes para convocar a artistas de la talla de Miguel Bosé, Olga Tañón, Dany Rivera, Luis Eduardo Aute, Víctor Manuel y muchos otros.
Ellos rompieron las barreras de la incomprensión de unos pocos, desafiaron las amenazas de los retrógrados, de los que no quieren la unidad, de los que se alimentan del odio y no pueden entender que la armonía entre los hombre no tiene límites y se unieron junto al pueblo de este Isla en un canto de hermandad.
Y aunque confieso que el concierto por sí solo ya me tenía emocionada, las primeras lágrimas me las arrancó Danny Rivera con su Madrigal que irrevocablemente me trajeron de vuelta el recuerdo vívido de mi madre cantando y bailando sola en la cocina al compás de la hermosa melodía.
Con MIguel Bosé, pues es historia antigua, desde que lo descubrí hace varios años, el español con su potente voz pasó a formar parte de mi selecta lista de favoritos…
¡Ni qué decir que en Guantánamo también bailamos con los merengues de la carismática Olga Tañón, con el ritmo distintivo de los muchachotes de Orishas y la Camisa Negra de Juanes! Un Juanes al que le agradeceremos por siempre haber pensado en nuestra Cuba para su hermoso proyecto y con el que también queremos que si de morir se trata, pues que sea de amor.
Paz sin Fronteras trascendió más allá de la Plaza de la Revolución; desde Pinar Río hasta Guantánamo, toda Cuba devino en un gran escenario donde el amor, le hermandad y la unidad se unieron más allá de un memorable concierto.
Informaciones relacionadas:
Se rompieron los termómetros por la paz en La Habana
Vibran los cubanos al compás de la paz
Paz sin fronteras también repercute entre los artistas guantanameros
Al que no quiso concierto, uno bien grande y por la paz











