Hay un pasaje de la novela La Vorágine, del escritor colombiano José Eustacio Rivera, en que unos hombres perdidos en la selva proclamaban su supuesta salvación, mientras “la muerte debió reírse en la oscuridad” (sic).
Pero hoy , mientras tiene lugar el concierto de Juanes y un grupo de artistas internacionales en la Plaza de la Revolución José Martí, de la capital cubana, a lo más retrogrado de la gusanera debe estar pasando por un trance más comprometido que el de la risueña parca en la obra cumbre del escritor colombiano.No son seguramente sonrisas, sino indescifrables rictus de desesperación e impotencia, lo que seguramente asoma a los labios de esa mafia antipatriótica, después de protagonizar su más reciente, pero no último fracaso contra Cuba: el boicot de la presentación del cantautor colombiano, y de otros artistas venidos de disímiles partes del mundo para cantarle a la Paz.
El concierto, sobre “el que más se ha escrito y discutido en años (ANSA), fue alabado, aun antes de iniciarse, por personalidades de toda índole, calificado de grandioso por la prensa progresista, y, naturalmente, de polémico por la prensa capitalista, tan horra en epítetos, cuando de reconocer la Revolución se trata (véase, si no el sitio Lavanguardia.es)
El propio Juanes lo anticipó como maravilloso, a través de su página en la plataforma virtual Twitter, “luego de revisar el equipo técnico y el escenario sobre el cual ya comenzaron a actuar más de una decena de artistas cubanos y extranjeros.
Mucho antes de las dos de la tarde (18:00 GMT), de este domingo 20 de septiembre, hora en que se inició el acontecimiento cultural, ya se encontraba cerca del escenario de 400 metros cuadrados, gran parte del medio millón de asistentes que aplauden a Juanes y la comitiva que lo secunda, quienes han calificado su actuación como un gesto de paz.
Tal vez a esa misma hora, comiencen a gestarse, o se encontrarán en fase avanzada, algunas úlceras gastroduodenales en el estómago de los más recalcitrantes defensores del Imperio, radicados en su mayor parte en La Florida.











