Guantánamo.- En la mente y los corazones de cientos de hombres y mujeres de la , más oriental de las provincias cubanas, quedó el recuerdo de Angola...
Cada uno tiene algo que contar, y todos de seguro se sentirán orgullo de haber escrito una página gloriosa de la hermandad entre los pueblos; pero los que tienen la responsabilidad de desempeñarse en uno de los colectivos insignes de Guantánamo, que lleva el nombre del líder de la guerra de Liberación Nacional de ese país, Agostinho Neto, es doble el honor.
Trabajadores del Hospital General Docente Doctor Agostinho Neto de Guantánamo, que en los momentos de la lucha del pueblo angolano contra el colonizador sudafricano, prestaron sus imprescindibles servicios, se reúnen en un encuentro para la historia.
Bajo el principio de lealtad, solidaridad e internacionalismo recorrieron miles de kilómetros; por eso el intercambio de esas experiencias que permanecen atrapadas por quienes tuvieron el privilegio de protagonizarlas es una forma de recordar sencillamente a un hombre extraordinario: Antonio Agostinho Neto, este 17 de septiembre en el aniversario 96 de su natalicio.
Se escucharon las anécdotas del primer médico guantanamero que en noviembre de mil novecientos setenta y cinco llegara a la nación africana y luego formara los primeros sanitarios, las del joven soldado que al tiempo se hizo profesional y regresó años después como colaborador y le abrazaron como a un hermano o un verdadero hijo de esa tierra. También las del asesor militar de entonces en la lucha contra bandidos o las de quién abrió el portón al pueblo del sitio donde descansaba en una urna de cristal el indiscutible líder de la Revolución angolana.
Marlen Galano Rodríguez, quien se desempeña hace 36 años como técnica en anestesia en el Hospital General Docente Doctor Agostinho Neto en Guantánamo, brindó su ayuda en Angola en esos menesteres, para ella fue una experiencia incomparable.
“Como profesional me forjé y como persona me hice más humana”, cuenta, “me siento muy orgullosa y siempre dije que no regresaba hasta no cumplir la misión. En el salones de operaciones tuve muchos casos de personas mutiladas por la guerra, fue muy difícil en verdad, pero regresé con medalla de servicio distinguido y con la bandera cubana, muy en alto”, sentencia.
“Angola permanece en el recuerdo como algo muy grande, en difíciles condiciones estuvimos allí, c
uando Cuito Cuanavale que fue un segundo Girón. Aprendí allí que un hombre cuando da un paso al frente tiene que permanecer firme hasta el final. Hoy me siento orgulloso de haber brindado mi granito a la liberación de ese hermano país y de otras naciones africanas.”, rememora Pablo Velázquez Begué, quien se desempeña como agente de Seguridad y Protección en el centro hospitalario.
Historia viva de guantanameros que rinden homenaje a un hombre que trascendió por su extenso ideario y sus magníficas cualidades como médico y patriota y que perpetúan su nombre dese la entrega de sus modestos esfuerzos en la institución médica que lleva su nombre en el extremo oriente cubano.
Agostinho Neto es paradigma de coraje revolucionario, ejemplo de combatiente multiplicado en la geografía africano. Amigo de Cuba, líder indiscutible de la independencia nacional angolana.











