Correspondió a las ciudades de Santiago de Cuba y Bayamo dar la clarinada en aquella mañana de la Santa Ana, cuando un grupo de jóvenes saltaron a la eternidad, en el centenario del Héroe Nacional José Martí.
Razones más que sobradas asisten los guantanameros y al pueblo de Cuba para festejar, y es que 56 años después los cubanos tiene derecho a la salud y la educación gratuita, la tierra está en manos de los campesinos en cumplimiento al programad el Moncada, enunciado por el líder de la Revolución cubana en su alegato de autodefensa, La Historia me Absolverá.
Tal como inicia el vigoroso himno del 26 de Julio “marchando vamos hacia un ideal…” , un principio del que nadie nos hará renunciar porque somos fieles seguidores de las doctrinas legadas por el Maestro, por Fidel, por aquel grupo de jóvenes que se alzó contra la dictadura de Fulgencio Batista la mañana de la Santa Ana de 1953 .
Por eso, este es un domingo diferente; es una jornada que más allá del descanso, es para el tributo, para la reflexión, para la reafirmación de los principios revolucionarios que hacen de Cuba un paradigma universal.











