Un satisfactorio avance muestra el programa de recuperación de las viviendas dañadas por el huracán Ike en Baracoa, municipio de la provincia oriental cubana de Guantánamo.
En septiembre pasado, el fuerte oleaje provocado por el intenso meteoro causó afectaciones a 6.157 casas de ese territorio, de ellas 742 de manera total.
“Actualmente 4.500 familias terminaron la reparación de sus hogares o cuentan con los recursos necesarios para hacerlo”, afirmó Robert Maresma Gainza, presidente de la Asamblea municipal del Poder Popular.
El resultado se logra a pesar de las limitaciones adicionales que enfrenta el país por el impacto negativo de la crisis económica mundial en los ingresos por las exportaciones y el turismo.
La Isla también sufre los efectos del criminal bloqueo de casi medio siglo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos y las pérdidas por unos 10.000 millones de dólares ocasionadas el pasado año por los huracanes Gustav, Ike y Paloma.
Importante en el restablecimiento de las viviendas baracoenses es la producción local de bloques de hormigón. En total, las plantas existentes en el municipio han entregado 620.400 unidades, que representan el grueso de la demanda.
También el Estado ha entregado importantes cantidades de tejas de asbesto-cemento, metálicas e infinitas; cemento, muebles sanitarios y puntillas, entre otros recursos.
“Eso nos ha permitido solucionar ya a más del 60 por ciento de los techos averiados y los derrumbes parciales en viviendas”, señala Maresma.
Donde es necesario acelerar el ritmo en la ejecución de viviendas destinadas a sustituir a las destruidas por Ike. Hasta el momento ya fueron terminadas 68 de las 245 previstas este año.
Asimismo se labora en la terminación de los 58 inmuebles derribados por un fuerte mar de leva que inundó a zonas bajas de la ciudad de Baracoa, en marzo de 2008.











