Sus rostros reflejan alegría, picardía y la inocencia típica de esos años en los que aún no pueden percibir cuánto daño les ocasionan las limitaciones asociadas al bloqueo económico y financiero que los Estados Unidos mantiene por mas de medio siglo contra Cuba.
El círculo infantil (guardería) Los Pinos Nuevos, de la ciudad de Guantánamo acoge a más de 180 infantes y una veintena de educadoras que día a día losa preparan para la vida cultivando los principios de una educación formación integral, pero lamentablemente, como en otras instituciones de este tipo en el país, tuvo que cerrar la sala de lactantes, una de las tantas afectaciones ocasionadas por la genocida política del gobierno estadounidense.
María Caridad Villalón, directora del círculo comenta que en sus 30 años de trabajo ha percibido un ensañamiento con el sistema educacional cubano, no bastó con pagar a mercenarios para que fusilaran a los maestros que alfabetizaban en la década del 60, sino que tuvieron que dictar leyes para limitar la entrada de recursos al país y de hecho que influyeran directamente en la enseñanza y en especial en la infantil.
La maestra Margot Acosta refiere que también afectó un aspecto tan necesario como el abastecimiento de los insumos como la ropa, situación que no solo repercute en la comodidad de los niños para las diferentes actividades que relaizan, sino que también va en detrimento de un valor tan importante como la equidad.
Los infantes cubanos también se han privado de juguetes y medios de enseñanza tan elementales como crayolas, lápices de colores, rompecabezas y otros tantos, materiales para cuya adquisición se requieren miles de dólares.
Investigaciones realizadas demuestran como en estas edades el déficit de estos medios limitan
habilidades de inclusión, agrupamiento y hasta de trazados simples para su desarrollo intelectual.
Pero ante estas carencias se impone el sacrificio, la creatividad y la entrega de las educadoras que no pierden de vista la misión de Fidel Castro y Vilma Espín, quienes concibieron la creación de los círculos infantiles hace casi medio siglo para garantizar desde edades tempranas la educación de los más pequeños y la posibilidad de que sus madres se incorporaran al trabajo con igualdad de oportunidades.
El bloqueo y la guerra económica contra Cuba es insostenible pero la obra educacional a lo largo de los cincuenta años de Revolución es indestructible… cada día crecen nuevos pinos… nada podrá apagar ni la sonrisa, ni los deseos de cantar de quienes al decir del maestro nacieron para ser felices.











