Reúne a los más auténticos cultivadores del changüí y de otras expresiones músico-danzarias guantanameras como el Nengón, el Kiribá, y la Tumba Francesa, quienes asisten a las numerosas actividades teóricas y recreativas que se realizan durante la jornada.
Durante cuatro días, suenan los tambores en el territorio guantanamero pues se activan en distintas localidades las llamadas peñas changuiceras, célebres por sus tradicionales parrandas, en las que no falta la comida criolla, las frutas y el ron de Cuba.
La Casa del changüí, ubicada en el legendario barrio de La Loma del chivo, en la ciudad de Guantánamo, se convierte durante el festival en uno de los escenarios más visitados por el público. Ya es una tradición que la casa sea la sede de competencias de bailadores, treseros, bongoseros y demás exponentes del género. Allí mismo se congregan las numerosas familias guantanameras que cultivan esa tradición desde que sus antepasados francohaitianos la gestaron a partir de 1860.
En el marco del festival, tiene lugar además un coloquio: Rafael Inciarte Brioso, Simientes Paralelos y Proyecciones del Changüí, que convoca a destacados investigadores, promotores culturales, y figuras relevantes de la música y la cultura nacional, para dialogar en torno al fenómeno sociocultural del changüí.
Gran expectativa causa una gran descarga ininterrumpida que se realiza el último día del festival. Se denomina “Changüí - Cumbancha, Ahora Sí”, y es una gran fiesta, conocida popularmente como el "Changüí más largo del mundo". Los changuiceros de todo el país comienzan a tocar a las 11 de la noche y no se detienen durante más de 24 horas.
El Changuí es un género de música popular creado en Cuba por emigrantes francohaitianos, que llegaron a la isla caribeña luego de la Revolución de Haití, en el siglo XVIII. Algunos expertos aseguran que precedió al Son, y otros que emana de éste como un desprendimiento singular al igual que la guaracha, el guaguancó o el sucu-sucu.











