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Desterrar el “teque-teque”

Escrito por Rodny Alcolea Olivares el . Publicado en Guantánamo

Desterrar el “teque-teque”Guantánamo.- En los primeros meses del año pululan en la provincia, y en todo el país, las asambleas y los balances de los diferentes organismos y entidades para evaluar el resultado de la etapa precedente.

Muchas veces y muy lamentablemente, llueven en estos encuentros la autocomplacencia y las metas por cumplir, sencillamente con lo que tocaba hacer, y sobre todo abundan las justificaciones, los compromisos etéreos y los números. ¡Ah, los números!, esos que conforman cifras de planes que casi nunca se parecen a nuestras realidades objetivas o al verdadero aprovechamiento de las potencialidades presentes en el territorio.

Cuántas veces tenemos que oír las redundantes y huecas frases de: “vamos a reevaluar las condiciones objetivas que nos permitan dar un impulso mayor a…”, “tenemos que revisar lo que nos está ocurriendo con …”  “ahora vamos a priorizar...” y bla, bla, bla, o lo que es lo mismo, el teque-teque.

No es extraño tampoco que, en el análisis de alguna obra atrasada se escuche a directivos asegurar que: “mañana llega la rastra” u “hoy se sacaron los recursos”. ¡Gran casualidad! 

Lamentablemente aún persiste en algunos este lenguaje, así como la poca búsqueda de soluciones inteligentes; esas a las que llamaba el Che, para suplir determinadas carencias y falta de medios y equipos. Entonces, quienes no se sientan capaces de cumplir con estas misiones que cedan el puesto a otros más emprendedores.

Más allá de informes bonitos presentados en power point, necesitamos que muchos análisis aterricen en la discusión y búsqueda colectiva de soluciones que permitan un avance y desarrollo acelerado de la provincia en todos los órdenes, independientemente de las reales limitaciones materiales.

Es cierto que se viven restricciones de recursos, atrasos de importaciones y otras razones objetivas debido en primerísimo lugar, a la hostil guerra económica de Estados Unidos contra Cuba a través de un cruento bloqueo que supera ya las seis décadas.

Son realidades a enfrentar y que provocan que determinada tarea u obra no se cumpla en el tiempo planificado. Es entonces cuando hay que tener la capacidad suficiente para cambiar y adelantar en otras actividades.  Porque la falta de determinados recursos es una cosa y la pérdida de tiempo es otra.

Nada justifica que una brigada completa espere por un soldador para montar unas vigas, ¿y mientras tanto? ¿Acaso no se puede botar escombros o levantar una pared? Y pudieran surgir otras muchas interrogantes, como por ejemplo por qué no se prevé que los recursos estén al pie de la construcción o extraer todos los bloques que se tienen asignados. Del mismo modo es cuestionable la demorada espera por determinadas documentaciones que no impiden se comience a laborar en una obra.

¿Por qué es tan mala la elaboración de determinados productos alimenticios si están los ingredientes necesarios? Y sobre todo ¿Por qué son tan malos los servicios que se prestan a la población en entidades de diferentes sectores?

El traje ha de caerle a todo el mundo, desde el obrero ineficiente e irresponsable que no aprovecha su jornada laboral o injustificadamente abandona su puesto, hasta a los jefes, cuadros y directivos, a quienes la Revolución les confía determinadas responsabilidades, no para vivir de ellas, sino para que se consagren a su labor. 

 Ellos están en esos puestos para, a cualquier nivel, trazar estrategias, conducir colectivos y procesos en busca de mayores resultados, sea cual sea la actividad que realicen. Están, en el estricto sentido de la palabra, para dirigir y hacerlo bien, y quienes no sean capaces de cumplir con esta máxima, entonces que cedan el puesto a otros, porque lo que no aporta, estorba.

En la dinámica actual que vive el Guantánamo nuestro y la sociedad cubana en general con la actualización del modelo económico cubano, no puede haber espacio para conformidades y “teque-teque”. No es tiempo para la morosidad y las justificaciones.

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