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Humor y Resistencia (+ Fotos)

Escrito por Rodny Alcolea Olivares el . Publicado en Guantánamo

Madre y su hija salen del mercadoGuantánamo.- Revisando un archivo de fotos me reencuentro con un par de instantáneas que, me hace hacen meditar sobre la ingeniosidad y el humor  siempre de la mano del cubano en cada una de nuestras batallas y retos.

En una de ellas aparece una joven que, tras comprar viandas en el mercado, coloca la carga junto a la niña en el mismo cochecito. La otra imagen la tomé en la cabecera del municipio guantanamero de El Salvador, mientras presenciaba la escena que dio vida a este comentario.

Resulta que al estacionarse en la parada una de las camionetas particulares que habitualmente hacen el trayecto entre ese territorio y la ciudad de Guantánamo, un viajero quiso abordar el vehículo acompañado de un cerdo, que de seguro garantizaría alguna celebración familiar.

Ante la razonable negativa del chofer de no dejarlo subir, el dueño del animal alegó: “que ni él, ni su acompañante podían quedarse” y con ingeniosidad desbordante, ató al puerco a la baranda del transporte, con el mismo saco en el que lo trasladaba, quedando legalmente fuera del carro… Ahora viajarían juntos y sin dificultad hacia su destino final.

Cerdo en camioneta. Foto: Rodny Alcolea.Tras la risa, vino la reflexión de si el animal sufriría en esa postura (porque me declaro en contra de todo signo de maltrato animal), pero al mismo tiempo pensaba sobre cómo los cubanos hemos vivido estos casi 60 años en Revolución, enfrentando bloqueos, carencias, amenazas y miles de vicisitudes. Con resistencia, sin dudas, pero no ha faltado tampoco el humor, elemento consustancial de los nativos de esta isla del Caribe.

Hay anécdotas que demuestran la creatividad y el sentido de la ocurrencia criolla en nuestras luchas por la soberanía nacional. Las imborrables historias del joven Comandante Camilo Cienfuegos, paradigma de cubano, revolucionario, de sonrisa amplia que un día le puso a un perro el nombre de Fulgencio, en alusión directa al tirano Batista.

Entre uno y otro chiste nuestros padres, casi niños, ingresaron en las milicias revolucionarias, fueron a alfabetizar, pelearon en Playa Girón o hicieron guardias en las trincheras cuando los días inciertos de la crisis de los misiles.

En la historia tampoco faltan muestras de la gracia y el espíritu con que enfrentamos los momentos más duros del período especial, cuando para acceder a la hamburguesa había que reservar con el carné de identidad, las cámaras de las bicicletas comenzaron a desempeñar su papel como suelas de zapatillas…
Recuerdo a Roly, el más aventajado de nosotros en la Universidad, que nunca dejó de ir ni a una fiesta ni a una marcha, con aquella pitusa;  aparecía un roto y de inmediato lo tapaba con una etiqueta.

Época sin dudas estoica, en la que a un vino dulzón por sus efectos lo llamaron: “el hombre y la tierra”, en alusión a la serie televisiva española de mucha audiencia en aquellos momentos; a la escabiosis: “sabrosura” y al plátano burro le pusieron innumerables calificativos como: El Zorro, Toma Uno, el Strike… 

Cuba: humor y resistenciaNo hay proceso económico o social, y hasta fenómeno atmosférico, que no hayamos enfrentado también con su cuota de humor, junto a la hidalguía, inteligencia y tenacidad que nos caracteriza.

En Cuba a los catarros le ponen el nombre de la mala de la novela de turno, a unos vehículos que resolvieron los más acuciantes problemas del transporte en la capital los llamaron camellos y si el jefe te llama para un análisis, el resto de los compañeros de trabajo comenta que “te metieron en la olla multipropósito”.

Un día vi a un flaco piropear a una voluptuosa mulata diciéndole que de seguro su cuerpo estaba en perfeccionamiento empresarial. Si un amigo invita a su cumpleaños, te reitera que lo va a celebrar por todo lo alto, pues ya compró tres yutones... Pues la marca de ómnibus chinos también se refiere a los pomos plásticos (también conocidos como pepinos) que cogen 2 litros de ron y se venden en la red comercial.

La lista de ejemplos es interminable y sería demasiado ambiciosa la empresa de intentar hacer un ensayo o tratado sobre la agudeza en nuestra cubanía y de su rol en esa cultura de la resistencia que hemos cultivado como mayor virtud.

Por eso creo que siempre será útil recordar la importancia de reír cuando se logra de manera sana e inteligente y nos hace crecer como seres humanos, inspirados en la máxima Martiana de que “el humor ha de ser como un látigo con cascabeles en la punta”.

 

 

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