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Escudo y espada de la nación: la Cultura

el . Publicado en Isaac García

Escudo y espada de la nación: La Cultura (Foto tomada de Radio Ciudad Habana)A propósito del Día del Trabajador del sector

Guantánamo.- Muchos afirman que la cultura está en todo y es casi todo. Lo aprecio más si se desenvuelve como conquista en una sociedad donde lo principal es el ser humano. Necesariamente el ser humano necesita de la cultura como alimento del alma.

En 1961 el Ché sentenció en su discurso “El socialismo y el hombre en Cuba”,  el papel de la cultura como definitivo en el proceso ¨…solo los talentos excepcionales podrán crear su propia obra¨, en medio de las complejas transformaciones que se realizaban en Cuba en los años iniciales de la Revolución.

El legado de una  confusa transculturación y una evidente mezcla de identidades que forjaron una: la identidad cubana,  fue a la vez difícil de interpretar pero también el jugo de lo que hoy forma el rico abanico que presupone la cultura nacional.

En ello una masa de trabajadores bien organizada, con alta profesionalidad y conocimientos, sustentados en una sólida base de historia y tradiciones, desempeñan un incalculable rol.

En momentos de gran complejidad para Cuba como el período especial el Comandante en Jefe Fidel Castro decía que la cultura era el escudo y la espada de la nación, No todos alcanzaban a comprender esa afirmación ¿Podría ser la cultura más importante que los cañones?

Fidel se apropiaba de las palabras de Martí: “Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”. Él siempre apreció el rol de la cultura en la conformación de una identidad nacional. Y sin identidad no hay libertad posible.

De ahí que fuera el principal artífice de la mayor revolución cultural que haya experimentado el país: la Campaña de Alfabetización, en la que en menos de un año, de enero a diciembre de 1961,  casi un millón de cubanos aprendió a leer y escribir. Con ello se daba un firme paso para concretar el reto mayor de que el arte y la literatura dejaran de ser privilegio de pocos para devenir derecho de muchos.

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